Buscar este blog

domingo, 23 de enero de 2011

La condesa de Blas y Marchamalo


Hola Ricardo:

¿Qué decirte si no se por donde empezar?.
Lo primero ¡¡¡FELICIDADES!!! en este cumpleaños tan redondo y después creo que voy a limitarme a comentar lo que siento cuando te veo, os veo, cada cierto tiempo y recuerdo aquel viaje cuando nos conocimos hace ya unos cuantos años: verano 1998; destino: Parques Nacionales de EEUU.

Era mi primer viaje sola, mi primer viaje de un mes entero y mi primer viaje de más de una noche en camping, a eso hay que añadir que había que hacer un montón de kilómetros en una furgoneta enana, montar cada uno su tienda, comprar la comida, hacerla y fregar todo por nosotros, todo en un viaje a la quinta puñeta y yo ¡¡¡sin saber una palabra de inglés!!!. Te confieso que, porque me apetecía mucho, mucho, mucho, pero dos días antes de salir pensaba… ¿quién me manda meterme en semejante lío?, ¿a ver cómo vuelvo si me va mal? ¿me entenderé medianamente con gente que no conozco y todo un mes?.

Pues ya ves, lo que dos días antes de salir consideraba una osadía tuvo una recompensa increíble por lo que vi., por lo que viví y por lo que me traje: unos estupendos compañeros de viaje que os habéis convertido en grandes amigos, que con las “nuevas incorporaciones”, sois de esos AMIGOS DE VERDAD que siempre están ahí y yo, lo digo con conocimiento de causa. Ni que decir tiene Richi que tu formas de ese grupo.

Desde entonces hemos compartido otros dos grandes viajes, casi tan mágicos como aquel primero y un montón de fines de semana y puentes que han ido consolidando y aumentando mi amistad y mi cariño. En todo este tiempo hemos compartido risas, viajes, juegos, excursiones, comidas, bebidas, más comidas, más bebidas…

Bueno… que durante todo este tiempo te he visto:

Abrigado


y a pecho descubierto.


Con más pelo,


con menos pelo


y con mucho pelo!


Con gorra,


de vaquero chulo


y con look oriental.


Con aspecto intelectual,


con cara de “yo no he sido”


y con pinta de “aquí me quedo”.


Explicando algo,


luciendo palmito,


con modelo “primavera-verano” para comer calçots!


Bebiendo,


en la mesa,


bebiendo.


Disfrutando como un niño.



Y siempre con una máquina de fotos, por cierto ¿qué fue de tu trípode de pié único??




En fin que a pesar de nuestras diferencias (de altura),


o no tantas según se mire…

es una suerte que estés entre la gente que quiero.

Mira los que éramos entonces (1998)


y los que somos ahora (2011) ¡¡¡ muchos más y mas guapos!!!


Que disfrutes el cumpleaños y mis mejores deseos para este año y los que vengan en los que espero que podamos seguir compartiendo tantas cosas.

Un abrazo fuerte,

Esther

No hay comentarios:

Publicar un comentario