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jueves, 24 de febrero de 2011

Izaskun Unzueta: 12 años de cariño!!

Todo comenzó un 3 de agosto en USA.
Corría el año 1998


Desde entónces, el buen jantar nos ha reunido en txokos, sidrerías, patios y restaurantes all over the world.

No han faltado paseos ni buen ambiente.

Desde el Monasterio de Piedra hasta Txillida Leku, y desde Iruña hasta Barcelona.

Pero sin olvidar cruzar charcos o montañas para conocer otros lugares

... y más gente interesante.
En el 2001 nos propusiste hacer Ruta Maya. Y, cosas que pasan, fue un 3 de agosto cuando nos presentaste a Joan Carles y a Mari Carmen.
En el 2006 nos esperaban Vietnam y Camboya. ¡Cómo curraste para aquel viaje!
Esther nos presentó a Carmen.

También ellos se han sumado a los encuentros

Y aquí estamos, ...

¡¡12 años!!

Desde Monument Valley hasta Sobradiel.

¡QUÉ BIÉN LO HEMOS PASADO!

¡Y LO QUE SEGUIREMOS DISFRUTANDO !


Me siento afortunada de haber compartido todo esto contigo y espero seguir haciéndolo.

Eskerrik asko!!!

ZORIONAK!!!

sábado, 19 de febrero de 2011

Aunque las fotos son importantes para Ricardo ...los viajes con él dan para mucho...No es cierto que se dedique todo el tiempo a hacer fotos... (aunque que diga yo algo así puede sonar a coña,jaja)

Hay que descansar

¿leer?

Y siempre hay tiempo para confraternizar con los oriundos del lugar, incluso en sus más felices momentos


sin que la edad sea un impedimento (¿cómo llamabamos a esto en Japón,Richi? jaja)

También hay tiempo para introducirse en las tradiciones locales

Probarse la moda local


Y no hay que olvidarse de los imprescindibles momentos de relax

O de cosas necesarias como el beber


Aunque a quién vamos a engañar, lo suyo yo, lo suyo en los viajes es hacer fotos (enseñarlas es otro tema :D )

En cualquier sitio

Y a cualquier cosa

¿verdad, Ricardo?



¡¡¡Muchas Felicidades Richi!!

sábado, 5 de febrero de 2011

y parece que fué ayer

y van para 12 +1 los años que nos conocemos y en este tiempo algunos no hemos quedado sin pelo, hemos cogido algún kilo de mas, los hijos nos van haciendo viejos y las obligaciones no nos dan respiro, pero en la retina todavía quedan aquellas imágenes de aquellos treintañeros a los que no les importaba dormir en el suelo (creo que tarde unos cuentos día en acostumbrarme al colchón a la vuelta), cargar a diario la casa y la despensa, descargarla y por si no teníamos poco pegarnos palizas como la del Gran Cañon.

No se me olvidará nunca la cara de Jose Luis cuando llegó de vuelta contigo.